Robert Redford ha fallecido a los 89 años, dejando tras de sí una filmografía que es, en sí misma, una lección de estilo, ética y narrativa. En UTILIES lo recordamos a través de tres películas que resumen su legado: El golpe (1973), Brubaker (1980) y Todos los hombres del presidente (1976).
El golpe (The Sting)
Redford interpreta a Johnny Hooker, un joven estafador que se une a Henry Gondorff (Paul Newman) para vengar la muerte de su mentor. La película, dirigida por George Roy Hill, ganó 7 Óscars y se convirtió en un clásico del cine de timadores. Su estética retro, la música de Scott Joplin y la química entre Redford y Newman la hacen inolvidable.
Brubaker
Inspirada en hechos reales, Redford encarna a un reformador que se infiltra como preso en una cárcel de Arkansas para denunciar abusos, corrupción y asesinatos. Dirigida por Stuart Rosenberg, la película es un alegato contra la impunidad institucional y muestra a Redford en su faceta más comprometida.
Todos los hombres del presidente
En el papel de Bob Woodward, Redford investiga junto a Carl Bernstein (Dustin Hoffman) el escándalo Watergate. La película, dirigida por Alan J. Pakula, es considerada el manual cinematográfico del periodismo de investigación. Redford no solo actuó, sino que impulsó el proyecto como productor.
Tres papeles, una ética
Estafador, reformador, periodista. Tres personajes que, lejos de ser contradictorios, comparten una misma pulsión: desenmascarar el poder. Redford no interpretaba héroes convencionales, sino figuras que operaban en los márgenes para revelar lo que otros preferían ocultar.